Con 33 años, Lucía convive con la epilepsia desde los 17 años, una enfermedad que no le ha impedido formar parte de la élite deportiva.
Con 33 años, Lucía convive con la epilepsia desde los 17 años, una enfermedad que no le ha impedido formar parte de la élite deportiva.
En este artículo os compartimos la experiencia de Cristina, mamá de Carlota y socia de Mar de Somnis, y la iniciativa de Guerreros Púrpura, que está recaudando fondos para que Javier, Asier, Lara y Ángel cumplan el sueño de hacer el camino.
Nuestro modelo social es altamente “capacitista” . En él, la condición de la epilepsia puede conllevar un armario de doble fondo: el “estar encerrado en el armario,” es una metáfora que habla del secretismo con el que se vive en una sociedad, una determinada condición. En este caso significa que, aunque no se esconda el hecho de tener una discapacidad, si ésta es epilepsia no controlada con medicación, es ocultada por miedo a las consecuencias laborales y sociales.